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Reinstalaron la escultura Homenaje a Ana Frank

El viernes 9 de diciembre de 2014 la Municipalidad de Córdoba reinstaló definitivamente la escultura denominada “Homenaje a Ana Frank”. Tras ser restaurada por el artista original, Carlos María Belveder, fue colocada en la plazoleta ubicada en Av. Poeta Lugones, frente a la plaza España.

En Agosto de 2013, la estatua de Ana Frank fue decapitada, que según la investigación policial de aquel hecho –a partir de una denuncia presentada por la filial local de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia)– los daños fueron causados por estudiantes universitarios, en el marco de una protesta por reivindicaciones académicas, y no tenían connotaciones antisemitas, según se le informó a la entidad judía.

La Daia realizó entonces un relevamiento de los daños a la obra e inició las acciones para su reparación. Se sacaron moldes de la zona de los hombros para poder realizar los trabajos sin el original y evitar así los trastornos y costos elevados del traslado.

El "Ecce Homo" cordobés, asi fue denominada la estatua de Ana Frank en su primera restauraciónEl arquitecto Isaac Nahmias, quien aparecía como autor de la escultura y en realidad no la había hecho, se ocupó de la restauración, cuyo resultado fue puesto a consideración de los vecinos el 12 de junio de 2014. Ese día, el intendente Ramón Mestre y dirigentes de la comunidad judía descubrieron el relieve arreglado, con motivo del 85° aniversario del nacimiento de Ana Frank.

En ese momento, estallaron las redes sociales y los comentarios de los vecinos de la ciudad afirmando que la obra era desproporcionada y no respetaba la escala humana. También, que el cuerpo de la figura expuesta era robusto, mientras que el de la niña homenajeada era delgado.

Así se supo que el verdadero artista había sido Carlos Belveder, quien luego de haber sido contratado por Nahmías, ni siquiera fue invitado a la inauguración oficial de su obra en 1995. Además, en la segunda inauguración, ocurrida este año, Nahmías había recibido varias plaquetas de reconocimiento por un trabajo que en realidad no le pertenecía.

El secretario de Cultura de la Municipalidad, Francisco Marchiaro, y las autoridades de la Daia, decidieron reivindicar a Belveder y entregarle la nueva restauración.

Así es como Ana Frank, que pasó de ser una obra ignorada entre el fragor del transporte público que atraviesa ese sector de la ciudad, se transformó en la más famosas de todas, y las fotografías de su primera y segunda versión dieron la vuelta al mundo.

A partir de ahora, la escultura tiene su tercera cabeza.

Estatua Ana Frank en Córdoba, tercera cabeza

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