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Cultura

Inauguración del Museo M.AR.CO

Museo Arco de Córdoba. Foto: Mario Antonio Herrero Machado

El miércoles 15 de julio a las 18:30 h, la Municipalidad de Córdoba inauguró el Museo M.AR.CO que cuenta la historia de Córdoba, poniendo en valor el característico Arco de Córdoba, situado en Av. Amadeo Sabattini 4750. El monumento ha sido refaccionado en cuanto a sus necesidades edilicias, luminarias, señalética y los espacios verdes en la plazoleta que lo circundan.

Se podrá visitar de martes a domingo de 12 a 20 horas y recorrer su interior para tener una vista de la avenida Sabattini.

Las personas podrán ingresar por la torre I para así iniciar el recorrido hasta lo más alto del arco. El paseo se completará con algunos objetos históricos en exhibición, y una muestra de fotografías contemporáneas de la ciudad del fotógrafo Aldo Carrizo.

Sobre el Museo Arco de Córdoba (M.AR.CO.)

Fue pensado para exponer una línea histórica de la ciudad de Córdoba, ilustrada en las paredes de ambas torres, interviniendo los cuatro pisos con referencias que van de los Sanavirones hasta el Siglo XX. Su ingreso será por la Torre I y el recorrido de la línea será a lo alto de la torre. El relato histórico se complementará con algunos objetos históricos en exhibición Y una muestra de fotografías contemporáneas de la Ciudad de Aldo Carrizo.

Sobre el Arco de Córdoba

Está conformado  por dos torreones estilo medieval español —románico— de 6 (seis) metros de diámetro cada uno y una altura de 18,6 metros unidos por un puente (este puente estaba obstruido su paso, por un mástil, que ahora será removido, con el fin de vincular nuevamente ambas torres) que servirá para la visita al mismo de forma continua. Internamente tiene cuatro pisos cada torre. Años atrás, este monumento albergó una colección de objetos surgida por aportes espontáneos de los vecinos del barrio Empalme.

Córdoba por Cordobeses

Córdoba por Cordobeses es un programa cultural cuya agenda de actividades viene organizada por la Municipalidad de Córdoba para celebrar el cumpleaños de la Ciudad. Incluye un cronograma que se extiende a lo largo de la primera quincena de julio en numerosos espacios de la Ciudad. Cabe destacar la Función de Gala en el Teatro del Libertador General San Martín, prevista para el 12 de julio con la actuación del Coro Municipal y el Ballet Municipal. En la ocasión se otorgará la estatuilla “Jerónimo Luis de Cabrera”, una réplica a escala de la escultura de la plazoleta del Fundador que rinde homenaje a quien dio nacimiento a la Ciudad el 6 de julio de 1573. Por cuarto año consecutivo, una de esas distinciones será entregada a quien designe la ciudadanía con el “Jerónimo de la Gente”, mecanismo que se activa a través de internet y que permite a los cordobeses elegir uno de cuatro opciones propuestas.

También se inaugurará el Museo Arco de Córdoba en el icónico monumento ubicado sobre Avenida Sabattini frente al CPC Empalme. Además se habilitarán las refacciones del Centro Cultural Manuel de Falla y se celebrarán los 50 años de la Academia Municipal de Música “Alfredo Luis Nihoul”. La misma agenda incluye la imposición del nombre de “Efraín Bischoff” al Centro Cultural de Alta Córdoba, donde se realizan obras por casi 3 millones de pesos para cobijar “Espacio 75” junto a San Cristóbal Seguros.

Vídeo de la Reinauguración del Arco de Córdoba

  • Jorge

    A partir de algunas denuncias públicas se ha conocido el mecanismo singular y carente de toda ética por el cual se “otorgan” (previo pago) reconocimientos a personas y grupos vinculados a las artes, la comunicación y la cultura.
    Ello sucede en la capital de la provincia de Córdoba, en Argentina, bajo la llamativa denominación de “Distinciones Arco de Córdoba”, en referencia a una estructura arquitectónica que, con esa forma, es simbólica de esa ciudad.
    Un texto común pegado en los perfiles de personas elegidas (muy probablemente de manera aleatoria), en la red social Facebook, indica a las potenciales víctimas de la maniobra que Benito Correa, titular de O.B.C. Producciones, invita a recibir la “distinción” Arco de Córdoba que resulta “muy bien merecida” por su “esfuerzo y dedicación”. Ahí se agrega el o los rubros en que el elegido se desempeña.
    Seguidamente, se anuncia que deberá contactarse telefónicamente hasta 30 días antes del acto de entrega de los premios, en ocasión de una “gran cena”, para adquirir las tarjetas de asistencia.
    Hasta allí, todo parece normal. No obstante, lo que no se dice y luego los invitados encuentran al momento del llamado u otra comunicación, es que la supuesta distinción “muy bien merecida” solo se otorga y entrega a quienes asistan, previo pago, a la cena en cuestión.
    De este modo, la empresa O.B.C. y el señor Benito Correa, se dan el lujo de entregar premios que los propios receptores pagan. No hacen envíos por correo, tampoco se puede retirar la “distinción” en otra ocasión y lugar. Debe pagarse la cena y solo a cambio de ello se recibe. Dicho con mayor claridad y contundencia, a la “Distinción Arco de Córdoba” hay que “comprarla”.
    Así muchos, sorprendidos en su buena fe, adquieren tarjetas para la cena y reciben el supuesto reconocimiento con comprensible satisfacción. No puede saberse a ciencia cierta si en el pensamiento de otros yace la complicidad para alimentar su ego, y no es la cuestión juzgarlos. Finalmente, muchos son los que no asisten, sin advertir la maniobra o sin que les resulte “una avivada más” entre tantas inmoralidades individuales y colectivas de nuestro tiempo, que no amerita siquiera respuesta.
    Como en el cuento de Andersen, alguien debe gritar ¡El rey está desnudo! y mostrar que esta supuesta “distinción” no es tal. Es una cáscara vacía, una mentira.
    Está claro que, si el reconocimiento al mérito fuese real y sincero, el otorgamiento de la “distinción” no estaría supeditado a la concurrencia arancelada al acto de entrega. Siendo así, la “Distinción Arco de Córdoba” resulta en realidad una construcción publicitaria para O.B.C. Producciones, que fagocita el prestigio de los “distinguidos”, mientras les cobra para hacerlo. Una clara defraudación moral.