Consumidor

Recibir encomiendas del exterior puede ser más caro que adquirirlo en el país.

Cada argentino está exento del pago de impuestos para el caso de recibir una sola encomienda al año desde el exterior, cuyo valor no supere los 25 dólares declarados por el remitente y la primera vez, si la Aduana no detecta algo raro, suele llegar a do­micilio.

En el caso de que el monto sea mayor, como para el resto de los envíos, se abona un tributo del 50 por ciento del valor declarado y la mitad del costo del envío. Muchos no tienen en cuenta el pago de impuestos a la hora de hacer un encargo y terminan pagando más de lo que podrían haber abonado en el país.

Entre enero y julio de este año, se recaudaron casi 99 mil dólares más que en igual período de 2010 por impuestos a través de las encomiendas en la oficina cordobesa.

En julio (último dato disponible), los impuestos por las encomiendas sumaron 40.437 dólares.

El régimen también establece un monto máximo de 999 dólares: “Los envíos que superen los 999 dólares deberán seguir el tratamiento de envío comercial”, para el que se le aplica otro régimen de importación, dice la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).

La lógica indica que si nos envían un regalo del exterior, no tendremos en mano factura ni sabremos el costo de lo que hay adentro para el pago del ?tributo. Sin embargo, desde la Afip, Gustavo Scarpetta dijo que “a los efectos de asegurar el paquete, generalmente el que envía declara el monto de lo que hay adentro” y en eso se basa el pago.

El especialista en comercio exterior recomendó tener este punto en cuenta porque “el que envía, suele poner un valor más alto ya que si se pierde el paquete recupera más plata”, pero sobre eso luego se paga el impuesto acá.

En cambio, si la encomienda no tiene el valor declarado, la Aduana lo determinará ana­lizando la mercadería. “Se es­tablece el monto a pagar en el momento de retirarlo en base a la experiencia de la Aduana”, indicó Scarpetta. A veces conviene y a veces no.

En caso de que se trate de una compra, el producto sí o sí debe retirarse con la factura.

Pero no todo se retira, en la Aduana quedan cientos de cajas con mercadería que no pasan los requisitos. Algunas no se pueden recibir sin previas autorizaciones, como la ropa o telas usadas. También la necesitan los medicamentos y una verificación los alimentos.

Si es ropa nueva, entonces debe venir con etiqueta y sobre su valor se paga el tributo.

Datos de interés.

El aviso. Cuando una encomienda esté lista para ser retirada en Aduana, el Correo dará aviso. El trámite es personal, y hay que llevar el DNI.

Horario de Atención. La oficina está en el Correo Central –Colón y General Paz– y entrega números de 8.30 a 12, aunque sigue atendiendo pasado el mediodía para los que retiraron turno.

Estadía.  Además del 50 por ciento de impuestos sobre el valor de la mercadería y el del envío, también hay que pagar por cada día de estadía del paquete en la oficina.

Compras por Internet. El régimen es igual tanto para los envíos entre particulares como para las compras a través de Internet. En el último caso, es necesario tener la factura de compra.

Courier. Empresas privadas, como DHL, FedEx o UPS, permiten el ingreso de hasta 50 kilos de mercadería. Algunas cobran hasta 60 dólares del llamado “corte de guía” (papel con el que se retira), y en algunos casos hay que pagar el almacenamiento.

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