Córdoba Seguridad Vial

El 50% de los motociclistas cordobeses no usan casco

Según un relevamiento realizado entre el 23 y el 25 de febrero por el diario La Voz del Interior, la mitad de los motociclistas de la ciudad de Córdoba no usa casco.

El mismo constó en observar 12 puntos estratégicos de la Ciudad Capital y en el que se observaron 1.028 casos, de los cuales 512 no usaban protección.

Los puntos de observación donde se hizo el relevamiento durante 10 minutos fueron: el Nudo Vial 14; Duarte Quirós y Sagrada Familia; frente al Patio Olmos; Provincias Vascongadas y avenida Sabattini; Arturo Capdevilla y Juan B. Justo; bulevar Los Granaderos y Saavedra; Monseñor Pablo Cabrera y Castro Barros; Emilio Caraffa y Octavio Pinto; avenida Colón a la altura de El Tropezón; Vélez Sársfield y Defensa; avenida Patria y 24 de Septiembre; y Altolaguirre y Las Malvinas.

El porcentaje de uso no mejoró respecto del año pasado, cuando se realizó la misma medición en los mismos lugares de la ciudad. El resultado también había sido del 50 por ciento.

Si bien, el uso del casco es obligatorio, según el ordenanza de Tránsito municipal y Ley Nacional de Tránsito, además de ser la única protección que poseen los motociclistas en caso de accidentes, muchos optan por no usarlo por “comodidad”.

Lo que desconocen, es que si tienen un accidente y hay que esperar al 107, no van a estar muy cómodos tendidos en la carpeta asfáltica con la cabeza destruida, si es que sobreviven.

En los puntos de observación, hubo decenas de casos en que los conductores llevaban casco, pero colocado en el codo. O puesto en la cabeza, pero a modo de sombrero para que en el caso de que hubiera un control, bajase con un simple sacudón.

En otros casos, usaba casco el conductor y no el acompañante, o viceversa. O transportaban niños sin ninguna protección.

“El casco no es para evitar multas, sino para proteger la cabeza”, comentó Santiago Martino, del club de moteros Los Cuises, al matutino cordobés. La agrupación de Martino trabaja desde hace años capacitando a sus miembros en cuestiones básicas de seguridad y de manejo de motocicletas.

En este contexto, Hugo Guerra, médico jefe del área de Clínica Médica del Hospital de Urgencias de Córdoba, explicó que “el que no usa casco tiene tres o cuatro veces más probabilidades de morir o padecer lesiones graves que el que lo usa”.

“El 80 por ciento de las personas que sufre un accidente de moto tiene un golpe en la cabeza. Aunque no sea a velocidades muy altas, 60 kilómetros por hora equivale a 15 metros por segundo, un golpe a esa velocidad puede ser gravísimo”, agregó el médico. Guerra recordó que, según un trabajo realizado por los especialistas del Urgencias, una persona que se accidenta en moto en Córdoba tiene 2,5 veces más probabilidades de morir que uno que se accidenta en auto.

El médico indicó que las lesiones de cráneo son las más graves, porque afectan al cerebro. Y hay lesiones en la cara, como en los ojos –muchos quedan con la visión afectada– o que producen deformaciones y trastornos gravísimos. “Las personas que no usan casco están más tiempo internadas”, concluyó el especialista. De hecho, de todos los internados que había en el Urgencias el viernes último, ninguno había usado casco.

En 2010, se atendieron en el Urgencias 9.590 motociclistas accidentados (26 por día), y hubo 61 muertos. En 2009, se gastó más de 20 millones de pesos en la atención de esos pacientes.

Martino explicó que hay otro problema importante: muchos de los cascos circulantes no cumplen con las exigencias internacionales o ya tienen su vida útil vencida. Y comentó que muchas personas compran el casco sólo para evitar las multas, por lo que se inclinan por productos baratos.

“Si partimos de la base de que el casco sirve para proteger la cabeza, compro el más caro que pueda. En este caso, lo más caro es lo mejor”, remarcó Martino, y afirmó que un buen producto se consigue a 500 ó 600 pesos.

Además, resaltó que los cascos tienen una vida útil de tres años. “El tema no es el exterior, que puede estar en perfecto estado, sino el interior, que es de poliuretano expandido y que va perdiendo propiedades”, detalló. También subrayó que un casco que sufrió un golpe, también debe ser cambiado.

Martino indicó que el casco debe elegirse según su uso, y que además el motociclista siempre debe llevar protección para los ojos. “Cuando te pega algo en el ojo, inmediatamente perdés el control”, afirmó.

Además del casco, Martino recomendó utilizar guantes y calzado para este tipo de vehículos, aunque la oferta de protección que se consigue en Córdoba es mucho mayor y puede incluir rodilleras, hombreras y otros elementos de seguridad.