Córdoba Noticias

CRAYON: 6 detenidos por trata de personas.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) rescató a diez víctimas de trata de personas en Córdoba, y detuvo a seis sospechosos de integrar la organización responsable, informó el Ministerio de Seguridad.

Todos están sospechados de reducir a la esclavitud a trabajadores inmigrantes quienes habrían percibido un peso por la confección de cada prenda.

El procedimiento se dio el 29 de Septiembre “en el marco del programa de lucha contra el crimen organizado y complejo del Ministerio de Seguridad, programa que, el año pasado, condujo a que se rescataran el triple de víctimas que en el año precedente”.

La investigación se inició el 18 de septiembre, por solicitud de la Fiscalía Federal 1 de Córdoba a cargo de Enrique Senestrari, en torno de talleres clandestinos donde se presumía que habría víctimas de la trata de personas con fines de explotación laboral. La actividad había sido denunciada por el canal 10 de televisión de Córdoba, perteneciente a la Universidad Nacional de Córdoba.

Entre los días 21 y 26 de septiembre fueron realizados varios allanamientos en el citado taller, un galpón y otras viviendas. Como resultado de estos se rescataron diez víctimas de trata de personas, procediendo al secuestro de elementos de interés para la causa y a la detención de cinco encargados de los talleres clandestinos y presuntos propietarios de la firma comercial CRAYÓN.

De los seis detenidos, el juez de la causa les concedió prisión domiciliaria a dos: uno de los empresario (enfermo) y a una de las mujeres peruanas que habían montado el taller clandestino en barrio Autódromo (tiene a su cuidado un niño de 2 años). Las otras cuatro personas están en prisión, en el marco de la investigación que se inició hace varios meses, cuando a través de una cámara oculta realizada por Canal 10 se observó que en un taller textil los obreros eran reducidos a la servidumbre. Con esas imágenes, Senestrari realizó una investigación judicial que incluyó varias horas de escuchas telefónicas.

Se confirmó que en la casa de Ricardo Rissatti y Juan Manuel Bordeau, del barrio Autódromo de la ciudad de Córdoba, funcionaba un taller textil clandestino, donde trabajarían personas de nacionalidad peruana, presuntamente víctimas de la trata.

Los primeros datos de la investigación arrojaron que por cada prenda confeccionada los trabajadores habrían recibido un peso.