Córdoba Sociedad Transporte

Bajá la música, o te bajás del bondi

Esta mañana se publicó una nota en el diario Día a Día redactada por Verónica Suppo que habla del uso de teléfonos celulares como minicomponentes sobre todo en el colectivo que genera un clima de tensión entre los usuarios del servicio público de transporte que se tienen que bancar la música ajena.

La polémica surge de un grupo de choferes de Ciudad de Córdoba que puso un cartel en la línea E2 que indica la “prohibición” de escuchar música sin los auriculares.

La nota dice lo siguiente:

Gonzalo iba “copadazo” escuchando con su celular rojo La Banda de Carlitos. Estaba sentado en uno de los asientos del fondo de un colectivo de la línea E2, pero desde donde manejaba el conductor se oía perfecto y con fuerza el tunga tunga cuartetero.

Cuando el chofer de Ciudad de Córdoba, Eduardo, clavó los frenos en la parada de la Plaza San Martín el colectivo estaba casi lleno, pero era casi imposible no darse cuenta que se estaba en el interior de un ómnibus cordobés. Había ritmo cuartetero que salía por las ventanillas abiertas (porque hacía calor) y eso que el coche no tenía radio.

La mayoría estaba volviendo a su casa. Todavía quedaban unos pocos lugares para sentarse para los que subieron por la 27 de Abril. En la primera fila, detrás del conductor, un adolescente estudiante con cara de viernes por la tarde, fue el primero que advirtió la nueva norma impuesta por los colectiveros de la E2, interno 193. “Ahí arriba está el cartel, dice: “Prohibido escuchar música sin auriculares. Evite molestar a los demás pasajeros”.

“Recién subo en esta vuelta con este colectivo, sí los compañeros deben haber puesto el cartel. No lo había visto porque está pegado en el vidrio, detrás mío”, contó Eduardo, el chofer. “La verdad que hay pasajeros que van con la música muy fuerte, y lo peor es cuando uno tiene que manejar y los tiene sentados bien atrás, pero ¿qué les voy a decir? Yo sigo manejando”, agregó el conductor, resignado que para manejar una de las claves es tener paciencia.

Justamente, Córdoba lleva años a la espera en el Concejo Deliberante de un marco regulatorio del transporte que detalle qué pueden (o no) realizar los pasajeros, así como las limitaciones para los colectiveros.

Cuando el chofer se detuvo en otra parada de la 27 de Abril, subió entre las primeras filas Araceli. Una joven de rodete y lentes de sol, que venía abstraída escuchando música. Para hablarle, la interrumpimos porque llevaba los auriculares puestos.

“Sí, siempre los uso o los llevo en la cartera. Estoy acostumbrada a escuchar así, pero hay mucha gente que se pone con la música del celular y lo tiene en la mano. No había visto el cartel que dice prohibido escuchar música sin auriculares, pero me parece bien”, dijo la jovencita.

Lo mismo asintió Emanuel, un chico que desde la parada de la Plaza San Martín venía “enchufado” en su mundo con unos dispositivos para música. “La verdad que detesto que la gente ponga su celular porque a los ruidos del colectivo están ahora los que tienen los teléfonos, que los usan sin los auriculares. Muchas veces me pasa que no se puede ni conversar ni hablar porque está el ruido del bondi, del tránsito y también lo que ponen las canciones a todo lo que da. Yo apoyo la campaña para que los prohíban”, comentó Emanuel.

A ritmo. Volvimos al fondo del colectivo. Gonzalo siguió a full con La Banda de Carlitos, es que le gusta tanto que ni siquiera le pareció que estaba fuerte.

“Yo escucho lo mío. Ahora La Banda de Carlitos. Pero nadie me dice nada. Siempre escucho”, contó este chico de pelo producido y ojos celestes.

“La verdad que ni vi el cartel que pusieron en el colectivo que se prohíbe escuchar música sin auriculares”, dijo, y se puso un poco colorado, es que estaba “enchufadazo” con el cuarteto, por lo que no había prestado atención a las pedidos escritos de los choferes.

Cuando Día a Día se bajó en la parada de 27 de Abril al 800, Gonzalo también descendió. Lo volvimos a cruzar, pero esta vez en la vereda. “Sí, sigo escuchando mientras camino en la calle”, dijo el jovencito, que en su mundo siguió al ritmo cuartetero, al igual que en el viaje en colectivo.

Iniciativa. Mariano Llabot, del directorio de la empresa urbana Ciudad de Córdoba, confirmó que no fue una decisión de la firma colocar la cartelería para impedir que los usuarios viajen con auriculares, en los casos que necesiten escuchar música. La iniciativa fue tomada por un grupo de colectiveros de la E2 de Ciudad de Córdoba, que conecta Renacimiento con la playa de Feriar, como una manera para frenar la cantidad de pasajeros que por día sube con el volumen alto en sus celulares y los utilizan para animarse el viaje.

Emanuel escucha con auriculares y sube al colectivo en la Plaza San Martín. “La verdad es que detesto cuando suben con el celular y se ponen a escuchar música. Hay que soportar el ruido del colectivo, del tránsito y también lo que escuchan. Muchas veces pasa que no se puede conversar porque están escuchando algo muy fuerte. Uso los auriculares en la calle y en el colectivo”.

Araceli toma el colectivo por la 27 de Abril, escucha con auriculares.“Sí, siempre los uso a los auriculares o los llevo en la cartera. Estoy acostumbrada a escuchar así, pero hay mucha gente que se pone con la música del celular o lo tiene en la mano. No había visto el cartel (en el E2) que dice prohibido escuchar música sin auriculares, pero me parece bien esa campaña”.

Gonzalo es fana de La Banda de Carlitos y la escucha con su celu. “Yo escucho lo mío. Ahora La Banda de Carlitos. Pero nadie me dice nada. Siempre la escucho. La verdad que ni vi el cartel que está pegado adelante, ese que pusieron en el colectivo que se prohíbe escuchar música sin auriculares. Pero nunca me dicen nada”.

Esperemos que más choferes se sumen a la iniciativa y nuestros concejales se pongan las pilas y aprueben de una vez por todas el Marco Regulatorio del uso del Transporte Público de pasajeros con las obligaciones del chofer y del usuario.

 

1 comentario

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  • Ojalá, y que una vez que la ordenanza sea realidad, controles a full.

    Respetar es el principio para mejorar como sociedad.

    Muy bueno el blog.